Se ha sabido a lo largo de la historia, que la competencia entre empresas ha sido un valor
fundamental para poder posicionar una marca, siempre se ha dicho que la competencia es
buena, porque hace que te esfuerces más y que intentes dar lo mejor de ti para poder
posicionarte en este caso en el ámbito del mercado, el problema surge cuando la
competencia deja de ser sana y se vuelve peligrosa, hasta tal punto de inventar falsas
noticias para dañar la imagen de la competencia, generando distorsión y repudio.
2014: Esta historia inicia en la ciudad de Barranquilla en el municipio de Galapa, Atlántico. A
meses de iniciarse el mundial de Brasil. Este mundial era diferente, pues se realizaría en un
país en Sudamérica y además Colombia volvía a participar en este certamen después de
muchos años.
La fiesta se vivía en cada sector del municipio, como en cada ciudad del país, el folclore del
fútbol se apoderada del país, en ese entonces la estrategias de muchos negocios para ese
tiempo de fiebre fútbolera era sacar el televisor y dejar que la magia del fútbol hiciera el
resto.
En ese entonces solo se llenaban y vendían los negocios que tenían la capacidad de sacar
un televisor para que las personas lograrán verse cada partido en la antesala y pospartido
de cada encuentro futbolístico.
Esta era la estrategia de todos los propietarios de negocios en el municipio, todos hacían un
esfuerzo para poder tener un televisor y que esto atrayese al público, pero lastimosamente
la estrategia y la competencia dejó ser ser sana nuevamente para beneficio propio.
Es es la historia de Juan Pablo Rodríguez Mendoza, comerciante desde hace 17 años en el
municipio de galapa Atlántico. Juan en ese entonces contaba con un negocio de comida,
donde vendías desayunos, almuerzos y comida rápida por las noches, era un negocio
conocido también por la venta de alcohol y música.
Juan como muchos más comerciantes se anticipaban al inicio del mundial, haciendo
remodelaciones a sus locales comerciales y reorganizaciones para acatar todo lo que se
venía.
A pocos metros de su negocio, se encontraba también una competencia, un restaurante
también con las mismas características del negocio de Juan y muy conocido también por su
comida particular y bebidas.
Había iniciado ya el Mundial, y ambos negocios siempre estaban a ful capacidad, ambas
competencias lograron atraer gran cantidad de público, pues en ese entonces era una
competencia sana.
De un momento a otro, el negocio de Juan deja de vender y producir lo mismo que venía
vendiendo, claramente su competencia aumentó su número de ventas y productos,
dejando al descubierto que le había tomado ventaja al negocio de Juan.
“Yo estoy muy arrepentido por todo lo que pasó, en ese entonces mi restaurante dejó de
llenarse como lo hacía antes, el restaurante vecino había logrado captar la atención de toda
la clientela y todos se habían ido para allá, incluso hasta sólo para verse un simple partido
del mundial y tomarse una gaseosa”: Juan Pablo Rodríguez Mendoza.
Juan claramente al verse perpetuo obto por tomar una mala decisión y fue cuando se le
ocurrió entonces difamar al restaurante vecino mediante una falsa noticia, Juan invento en
ese entonces una falsa noticia mediante las redes sociales donde expresaba que la comida
vendida por el restaurante vecino era preparado bajo perpetuas condiones de higiene.
Incluso a decir que algunos de sus alimentos eran preparados por carne de animales como
caballos ratas y entre otros, esto claramente para sorpresa de todos tuvo un gran impacto,
logrando que el negocio vecino bajara rápidamente sus ventas y que el negocio de Juan
volviera a incrementarse, a posicionarse y a llenarse diariamente.
La noticia fue de gran impacto en él. Municipio y se hizo rápidamente viral en las redes
sociales que vivían el folclor del fútbol en ese entonces por el mundial del presente año, el
negocio recibió amenazas legales para cerrar y los dueños de este tuvieron que no salir a
las calles del municipio por unos días mientras buscaban la forma de desmentir estas falsas
acusaciones.
“Jugué de una manera sucia y me arrepiento, porque lo hice con la intención de un beneficio
propio, no pensando que hacía mal al inventar cosas sobre el negocio vecino, claramente
estoy muy arrepentido porque dañe en ese entonces su imagen y jugué de malana manera".
El negocio vecino logró desmentir estas acusaciones con pruebas y parámetros, no fue
fácil, le costó volver a ganar la confianza del público, pero no imposible, pues todas estas
acusaciones habían sido falsas.