Las fake news se han convertido en unos de los factores más impactante de
los últimos años, y es que este puede ser tan peligroso que en cuestión de días
afecta las emociones de forma drástica que llega hasta el punto de que no
sabes cómo combatir una noticia falsa sobre ti, sobre tu marca o empresa.
Es importante saber que hacer en esos casos, estas noticias se encuentran en
cualquier anuncio que acompañan a las paginas en las que se publican los
diferentes contenidos de tu marca, al igual que también trabajan como
potenciales victimas de este tipo de información. Por muy falsas que sean, las
fake news pueden hundir la reputación y los resultados de cualquier campaña
de marketing si no sabes como combatirla. ¿Qué es exactamente lo que hace
que las fake news funcionen?
Las conocidas noticias falsas se benefician de las condiciones de juego que han
impuesto las redes sociales como distribuidores de información. Durante la pandemia las fake news estuvieron más concentradas en la vida de
cada persona, y el virus que más primo fue la infodemia esa maldita costumbre
de crear, recrear y repetir de incomprobable fuente y muchísimo más que
dudosa procedencia y seriedad en contenido y fundamentos. Si bien esto ha
existido siempre con el fin de confundir o dañar a alguien, es en las redes
sociales donde estas encontraron el ambiente mas propicio para nacer, crecer
y multiplicarse. Durante la pandemia, con más gente asomada a esas redes y
durante más tiempo, ha potenciado muchísimo en el cual han ampliado su
difusión.
En situaciones de tensión y preocupación las personas somos más
susceptibles, hay más cosas que nos resultan amenazantes, lo que hace que
no diferenciemos la realidad de lo fantasioso, causando una falla en nuestra
capacidad de procesar tanta noticia. Este sesgo de información no responde a
una función cerebral sino más bien cultural: damos por sentado algo que no
es correcto solamente porque se encuadra en nuestra forma de pensar o en lo
que consideramos que es real o no.
El poder de la lengua: Algunos investigadores se han preguntado qué factores
influyen en el grado de credibilidad que damos a las noticias. “Hace tan sólo
un año dos investigadores españoles, María Fernández-López y Manuel Perea,
publicaron un artículo donde analizaban si el lenguaje en el que se leía la
noticia influye. Se supone que cuando leemos en una lengua que no es nuestra
lengua materna tendemos a utilizar un grado de análisis mucho mayor siendo
más críticos. Por el contrario, cuando leemos en nuestra propia lengua
tendemos a ser más intuitivos y es más fácil engañarnos”.
Para poner a prueba esta teoría los experimentadores presentaban varias
noticias en inglés y en español después de eso midieron el grado de
credibilidad. Estos no encontraron diferencias, pero este experimento los llevó
a hacer otro en el que encontraron algo más revelador, que era la variable de
la emoción. Es decir, el neuromarketing actúa en este caso, sabiendo que este
se constituye con las emociones del consumidor. El resultado partió cuando el
contenido de la noticia era más emocionante para el lector más creíble le
resultaba la noticia.
La verdad ilusoria: “En esta línea, y con anterioridad al estudio de Fernández
López y Perea, Gordon Pennycook y su equipo, de la Universidad de Psicología
de Yale estudiaron mucho sobre el tema durante años. Durante sus
investigaciones se preguntaron si el número de veces que vemos una noticia
influye en nosotros, o lo que es lo mismo, si nos influye el llamado «efecto de
la verdad ilusoria». También se plantearon hasta qué punto podemos llegar a
creernos una noticia que es muy inverosímil, cómo nos influye que nos avisen
de que la noticia es probablemente falsa y cómo nos afectan para valorar lo
que leemos nuestras ideas políticas y valores”.
“Durante sus experimentos el equipo de Pennycook pidió a un grupo de
personas que valorasen la credibilidad de una serie de noticias de Facebook y
dividieron esas noticias según su grado de verosimilitud. Es decir, se
inventaron noticias que, dentro de lo que cabe, podrían ser ciertas y otras que
en realidad estaban muy alejadas de la realidad.” “Además, en varias de ellas
pusieron un aviso de que la noticia podría ser falsa. También hicieron que
algunas se repitiesen más que otras para comprobar si cuanto más nos
repitieran algo más nos creíamos que era cierto. Asimismo, incluyeron noticias
de contenido político con objeto de averiguar si nuestras creencias previas nos
afectaban”.
Al final lo que concluyeron los investigadores es que el número de veces que
veamos algo, influye de forma radical en la cantidad de credibilidad que le
damos a la noticia, aunque haya un aviso de que probablemente sea una
noticia falsa. Esto pasa cuando las noticias tienen algo de verosimilitud porque
si son noticias muy extravagantes tendemos a no creerlas.
Las fake news funcionan porque actúan en varios niveles dentro del cerebro
de los consumidores. Y es que funcionan porque se destacan por encima de
los demas elementos. En una red saturada con contenidos de todo tipo, las
fake news saben donde colocarse y ser el punto de partida para llamar la
atencion del consumidor o usuario en este caso. Estas son como los feed de
Facebook, estos logran captar al usuario de inmediato.
El cerebro humano reacciona de tal manera que lo sorprenda, es decir algo
que no se espera y resulta diferente, como sabemos el cerebro esta
desarrollado para detectar antes lo nuevo e inesperado. A esto hay que
sumarle el poder de la carga de las emociones que usan las fake news.
Las emociones son muy importantes para que algo se consolide en nueytsros
recuerdos, aquellas cosas que tienen una carga emocional mas elevada se
quedan grabdas, mientras que las que no lo tienen es mas facil que se olviden,
estas ademas suelen tener una carga emocional mucho mas importante, lo
que las ayuda a sentarse en los recuerdos de cada consumidor e incluso a
crearle esas falsas memorias.
Después de tantas investigaciones y aportes hacia este peculiar dominio de las
fake news en las emociones del celebro humano, la neurociencia afirma que
las noticias falsas, si tienen una gran receptividad en la sociedad por ser temas
fuera de lo común, novedosos y llamativos, por tal motivo el cerebro humano
reacciona emocionalmente ante la nueva información, lo que deja atrás el
análisis profundo de las noticias que reciben. Sin mas que agregar este factor
es mucho más complejo de lo que pensamos, y estamos ante este dominio que
no solo le roba la atención al público de manera emocional, sino que también
los incentiva a difundir dicha información para hacerla más creíble.
Referencias:
1. PuroMarketing. (2019, 18 noviembre). La neurociencia de las fake news:
por qué nuestro cerebro se cree y reacciona a las mentiras sobre marcas
y empresas. https://www.puromarketing.com/44/32885/neurocienciafake-news-nuestro-cerebro-cree-reacciona-mentiras-sobre-marcasempresas
2. Quiñones, M. (2020, 13 julio). Neuromarketing: Las Fake News
manipulan el juicio de las personas y las hace vulnerables ante el pánico
y el miedo que provocan PuroMarketing.
https://www.puromarketing.com/18/33993/neuromarketing-fakenews-manipulan-juicio-personas-hace-vulnerables-ante-panico-miedoprovocan
3. Nuñez, M. A. (2019, 5 diciembre). Fake news: ¿Por qué nuestro cerebro
se cree y reacciona a las mentiras? Mercado Negro.
https://www.mercadonegro.pe/medios/digital/fake-news-por-quenuestro-cerebro-se-cree-y-reacciona-a-las-mentiras/